domingo, 7 de octubre de 2018


PRESIDENTE SEBASTIAN PIÑERA en FRANCIA
La Tercera

Tras fallo de La Haya, Cadem arrojó alza de tres puntos en respaldo al gobernante. El 70% cree que La Paz no acatará el dictamen.


RELACIONES CON BOLIVIA – LA HAYA



CONTAMINACION EN QUINTERO Y PUCHUNCAVI


CASO ALEJANDRO CASTRO
La Tercera


       5 DE OCTUBRE

El ex Presidente escribió en el diario español El País, donde indicó que no solo hay que mirar con "nostalgia" lo ocurrido hace 30 años, sino que es necesario resignificar los principios de ese momento "para volver a encontrarnos con la confianza ciudadana".  La Tercera

A 30 años del plebiscito de 1988, conversamos con uno de los coordinadores políticos de la campaña del No sobre los miedos que dejó la dictadura en la sociedad, las condenas a la Concertación y de como es necesario un nuevo "5 de Octubre" para avanzar hacia una sociedad que pueda superar la precariedad del neoliberalismo.    El Desconcierto.cl





Rosa Escobar y Claudio Guzmán están unidos por casi el mismo destino: llegaron de modo fortuito a cantar Chile, la alegría ya viene, sus carreras cayeron en el olvido tras el hito y hoy se sienten distantes a las celebraciones.
Las mujeres detrás del triunfo del No                           La Tercera

A tres décadas del plebiscito, la franja electoral que sacó a Pinochet es uno de los hitos televisivos y políticos más recordados. Esta es la historia de dos de sus productores que, por azar, entre lágrimas y baile, terminaron siendo figuras anónimas en el imaginario colectivo chileno.    The Clinic

INMIGRACION

Cómo cambió la percepción de Chile entre los habitantes de la isla caribeña:
El fin del sueño chileno para los haitianos    El Mercurio

MICHELLE BACHELET

MODIFICACION TRIBUTARIA

Rodrigo Vergara, expresidente del Banco Central, da espaldarazo a Hacienda frente al fuego opositor: "Puede haber alguna variable optimista, pero este es un presupuesto responsable, prudente, consistente con ir bajando el déficit estructural"       El Mercurio

IGLESIA CATOLICA

Víctimas de Karadima acusan “trabas” de la Iglesia católica en investigaciones de los casos de abusos - A través de una carta, José Andrés Murillo, James Hamilton y Juan Carlos Cruz, aseguraron que la iglesia católica "se opone al derecho de las víctimas" al dificultar las diversas investigaciones que se mantienen en curso, dando como ejemplo el recurso de protección que el Obispado de Valparaíso interpuso, para paralizar el caso que señala a Ricardo Ezzati.   El Mostrador

A través de un comunicado, la congregación explicó que en el período en que el padre vivió en la Serena tuvieron conocimiento sobre diferentes situaciones abusivas cometidas por él.
Emol

GOBIERNO
       La secretaria de Estado asegura que el fallo de La Haya dejó una gran lección: que todos los sectores políticos deben actuar en unidad. Además, la ministra llama a reivindicar el diálogo y acusa al PS y a Álvaro Elizalde de “orquestar” una acción en contra del gobierno. “Por algo es el político peor evaluado”, dice.                          La Tercera
NUEVA MAYORIA
Jorge Pizarro (DC), Ricardo Lagos Weber (PPD) y José Miguel Insulza (PS):
Las definiciones de los negociadores clave para enfrentar la agenda económica del Gobierno 

Trabaja en temas de catástrofes climáticas y comercio ilegal
La reinvención "privada" de Mahmud Aleuy después de La Moneda: asesorías a Copsa y a la CNC                          El Mercurio

  ------------OTROS TEMAS -------------

CULTURA


En Centro de arte contemporáneo Cerrillos : Bienal Nacional de Escultura expone selección de lenguajes de la modernidad

A una semana de su partida El legado de un pilar fundamental del coro
Víctor Alarcón: Adiós a un jubiloso y apasionado del canto coral

NARRATIVA Ante el imperio de la imagen:
El olvidado arte de describir

Entrevista Nueva interpretación de la obra del pensador galo:
El vigente legado de Tocqueville y sus predicciones sobre las democracias

Crítica de Arte Mavi y Centro de Extensión UC:
Inundaciones de Cristóbal Cea

"Nace una estrella" (1954)
Un mundo extinto

"Poesía completa" Edición cuidada y asequible
La gran poesía de Neruda en sus primeros libros

Entrevista La vida está en otra parte:
Roberto Merino escapa de Santiago

Reportaje La resistencia del papel
La amenaza fantasma: ¿qué pasa con el libro electrónico?       El Mercurio

ECONOMIA



EDUCACION

Titular de Educación defiende el proyecto Aula Segura:
"Estamos tipificando delitos y hechos de violencia extrema. Detrás de ellos no hay petitorio ni causa estudiantil"       El Mercurio


      OBITUARIO

La cantante española tenía 85 años y estaba hospitalizada en Barcelona:
Muere Montserrat Caballé, una de las más grandes sopranos del siglo XX      El Mercurio

Obituario

     SALUD

María Ximena Rivas, asesora en Discapacidad, Ministerio de Desarrollo Social:
"Como Gobierno debemos trabajar en mejorar la empleabilidad de las personas con discapacidad"

Fundación Complementa: Inclusión efectiva a personas con síndrome de Down   El Mercurio


INTERNACIONAL

Acuerdo: Andrés Manuel López Obrador Le preguntaron al Presidente Donald Trump y dijo: que quede como lo está pidiendo el Presidente electo de México". Andrés Manuel López Obrador EL mandatario electo de méxico se jactó de su rol en un renovado acuerdo comercial con EE.UU. y Canadá.

Orden judicial: Perú permite ingreso de venezolanos sin pasaporte

SISMO: 5,9 de magnitud Richter en Haiti

Tras fallo de La Haya, el exmandatario Carlos Mesa desafía a Evo Morales:
Vocero de demanda marítima de Bolivia lanza candidatura presidencial    El Mercurio

BRASIL
Tras años marcados por escándalos de corrupción y turbulencias económicas:
Brasil enfrenta sus elecciones más polarizadas e inciertas de las últimas décadas

Récords:
Peculiaridades de unos comicios inusuales

Seguridad: 280 mil agentes de seguridad entre policías estatales, municipales y federales se prevé que estén desplegados durante el proceso electoral de hoy en todo el país.
Durante el día, rige ley seca en 12 de los 26 estados, por lo que hasta concluidas las elecciones se prohíbe la venta y consumo de alcohol, y la realización de fiestas. En el distrito federal, Río de Janeiro y São Paulo, la medida no será aplicada.   El Mercurio


Daniel Matamala
La corrupción de Brasil ofrece un plebiscito atroz. Porque frente al autoritario Bolsonaro asoma el plato indigesto de Fernando Haddad, el sucedáneo del condenado Lula. Menú a la carta entonces, elija usted: vote por la represión o condone la corrupción.
Y en un drama en tres actos, la élite empresarial brasileña ha sido fundamental en esta espiral de degradación democrática.
Primero, lucraron de un esquema de corrupción institucionalizada en complicidad con las dirigencias políticas, especialmente con el izquierdista Partido de los Trabajadores de Lula. Cuando “O Mecanismo” derrumbó el sistema, movieron los hilos para medrar de los restos del desastre. Lo reconoció esta semana en La Tercera el influyente exlíder de los industriales paulistas, y ahora candidato a gobernador de Sao Paulo, Paulo Skaf, uno de los líderes de la campaña para destituir a la presidenta Dilma Rousseff: “mi compromiso con el impeachment se dio debido a las políticas económicas equivocadas de Dilma”.
Así, tras derribar a una presidenta porque no le gustaba su política económica, Skaf y gran parte del empresariado apoyan ahora a Bolsonaro. Poco importa que el referente mundial del liberalismo, The Economist, advierta en su portada que el exmilitar “es una amenaza para Brasil y América Latina”. La perspectiva de una pasada ganadora importa más que la salud de la democracia. El cuento chino de un capitalismo sin democracia suena tentador.
Son demasiados lo que siguen sin entender que solo una democracia estable proporciona una base para legitimar la riqueza. Cuando corrompen la política para lucrar de ella, cuando manipulan las instituciones para instalar títeres en el poder, y cuando empujan el vagón del autoritarismo, muchos dueños del capital no hacen más que demostrar desprecio por la sociedad de la que dependen y ceguera por su propia sobrevivencia.
¿Cuánto de este cóctel de corrupción, manipulación e instinto autocrático aplica a Chile? ¿Cuán a salvo estamos de tener a un Trump, un Erdogan o un Bolsonaro tocando las puertas de La Moneda? Un solo dato para la reflexión: en una reciente nota, Forbes cita un estudio internacional del Pew Research Center como explicación de lo que ocurre en Brasil. El 33% de los brasileños dice en él que la democracia es “una mala manera” de gobernar el país. Es una de las cifras más altas del mundo. Pero no la mayor. En Chile llega al 35%.                La Tercera


ESTADOS UNIDOS


Pese a las protestas por el nombramiento del abogado acusado de abusos sexuales:
Senado de EE.UU. confirma al juez Kavanaugh para la Corte Suprema

Gira: En Asia, Pompeo promete coordinación ante Norcorea        El Mercurio
OPINION Y EDITORIALES (una selección – fragmentos)

La falsificación del Sí – Carlos Peña
la derecha quería continuar la dictadura, solo que travestida en un raro régimen político que daba el poder a Pinochet por otros ocho años. Incluso hubo quienes se habían atrevido a inicios de los ochenta, sin ningún pudor intelectual o político -como el exministro Carlos Cáceres y Pedro Ibáñez-, a sugerir limitar el sufragio universal porque, argüía Cáceres, la regla de la mayoría servía tanto al marxismo como a la democracia liberal.
No todos en la derecha llegaban a esos extremos; pero todos apoyaban el Sí.
La opción Sí significaba que Pinochet continuaría gobernando otros ocho años; que la Junta Militar retendría la función legislativa por casi un año más; que la competencia política excluiría a los partidos de orientación marxista; que la impunidad estaría del todo garantizada y el debate público limitado.
¿En qué sentido puede entonces afirmarse que tanto quienes votaron Sí, como quienes lo hicieron por el No, participaron de la recuperación de la democracia?
En ninguno, salvo que se falsifique la historia (y quienes participaron de ella se falsifiquen a sí mismos).
Por supuesto, nada de lo anterior significa afirmar que hoy día la derecha no crea en la democracia o que sus miembros, al menos la mayoría de ellos, no adhieran sinceramente a ella o no hayan contribuido a consolidarla. Pero todo eso es muy distinto a sostener que hace 30 años, en el momento que por estos días se conmemoró, hubieran luchado o participado en su recuperación. Porque la verdad de los hechos -si es que a esta altura la verdad fáctica importa- es que hicieron exactamente lo contrario: apoyaron durante 17 años la dictadura, elaboraron alambicados argumentos para sostenerla ideológicamente, eludieron durante todo ese tiempo e incluso en democracia, condenar sus crímenes y a la hora de decidir si Pinochet, el dictador, debía o no continuar, salieron a la calle con entusiasmo a gritar que Sí, que Sí, que por favor continuara, que la democracia se postergara, que una porción de chilenos quedara al margen por motivos ideológicos, que la Junta Militar no quedara desempleada tan rápido, que Pinochet, con su perla en la corbata, su sonrisa remendada y sus culpas a la espalda, por favor continuara.
Sí, tres veces sí, decían.
Y ahora resulta que no, resulta que hace 30 años, cuando votaron Sí estaban, en realidad, queriendo recuperar la democracia. ¿No es escandaloso intentar una falsificación de ese tamaño?
No es malo cambiar, incluso es virtuoso; se trata de una espléndida muestra de la plasticidad que es capaz de exhibir la inteligencia humana. Lo malo es falsificarse, mirar hacia atrás y pretender que se fue otro, que las decisiones que entonces se adoptaron eran en realidad formas encubiertas de promover lo que ahora ha ocurrido, que se fue un agente involuntario (como Judas lo fue de la revelación) de la democracia.
La derecha al abogar por el Sí hace 30 años quería alargar al menos por otros ocho años la dictadura, si bien atenuada. Decir que quienes hace 30 años abogaban por el Sí participaron en la recuperación de la democracia por el hecho de que concurrieron a votar Sí, es absurdo. Es como sostener que quien intenta estafar a otro contribuye a la justicia de este mundo porque crea una oportunidad para que el juez la ejerza al sancionarlo. Es lo que pudiera llamarse la falacia de Judas: Judas sería el cristiano ejemplar porque habría dado oportunidad a que Jesús se revelara en su divinidad.
Es razonable y es comprensible que el Presidente Piñera falsifique el sentido de lo que ocurrió hace 30 años (el cálculo lo obliga a edulcorar la memoria); lo que no es comprensible, tampoco muy digno, es que la derecha y algunos de sus líderes, que entonces apoyaron con sinceridad el Sí, den la espalda a sí mismos y consientan en silencio que se los falsifique.                                                     El Mercurio
Ascanio Cavallo
Tampoco hay noticias buenas en el horizonte internacional del Presidente Morales. Desde que interpuso su demanda, sufren de raquitismo el Alba (allá sigue como un embajador desterrado el excanciller Choquehuanca), Unasur y la idea del “socialismo del siglo XXI”, sepultada en Quito con la voltereta del Presidente Lenin Moreno en contra de su tutor, Rafael Correa. No están Lula, Dilma, los Kirchner, y el Papa… tiene otros problemas que atender.
Tampoco vienen buenas noticias en la CIJ. La demanda por el Silala -que el gobierno de Chile jamás habría interpuesto de no mediar las amenazas del Presidente Morales- debe establecer simplemente que se trata de un curso de agua transnacional, que atraviesa una frontera y, por tanto, debe ser compartido. Se trata no de un caso de interpretación política ni histórica, sino de mera demostración científica, geológica y geofísica. Peor aún: ya hubo un acuerdo sobre el uso de esas aguas, que se vino abajo solo por el tamaño de los intercambios, el eterno problema de toda negociación con Bolivia.
Como intérprete de la modalidad más excesiva de ese maximalismo endémico, Morales ha creído en distintos momentos que podría asfixiar a Chile con el gas, el litio, incluso el agua, en un territorio donde es justamente el bien más escaso, el único que debería ser siempre objeto de solidaridad. Dos países sensatos tendrían hace ya tiempo un acuerdo general sobre los 18 ríos transfronterizos que comparten. No entre Bolivia y Chile. En cualquier parte del mundo es posible, pero no entre Bolivia y Chile.
Las relaciones entre ambos países no han sido siempre así, pero han sido muchas, demasiadas veces de esta manera. El Presidente Morales exacerbó el rechazo recíproco tal como exacerba la política interna de Bolivia: solo en ese aspecto es novedoso. En todo lo demás, representa el mismo fracaso histórico de gran parte de la clase dirigente boliviana: tratar de obtener beneficios políticos personales de un trauma cultural alimentado por décadas. Y no lograr persuadir a la contraparte de que los beneficios mutuos son posibles.
El resonante fracaso de la primera campaña del Presidente Morales en la CIJ dice una cosa sustancial: no se puede obligar a negociar, ni a Chile ni a nadie, simplemente porque es un contrasentido. Y debido a la abstrusa lógica que tiene esa pretensión, se necesita un tipo de argumento que no está disponible solo porque se le ocurra a un abogado. Menos se puede obligar a nadie a negociar con un resultado predeterminado, porque eso ya es un completo absurdo. No se llama negociación. Por esa senda, Bolivia no llegará a ninguna parte, ni con Chile ni con ninguno de los vecinos a los que a veces también hostiliza.
No habrá ni una ni otra cosa. Si hay suerte, un poco de silencio.     La Tercera

Muy merecido retiro   - Jorge Navarrete
la visión crítica que muchos tienen sobre la forma en que se desarrolló la transición política -correcta en ciertas ocasiones, pero también muy injusta en otras- ha ensombrecido lo significativo de aquella gesta, cuestión que fue alimentada por los propios protagonistas de dicho período, quienes confundieron la noble tarea de profundizar los cambios, con el esquizofrénico cinismo de renegar de lo que habían construido. Por último, creo que le hace muy mal al recuerdo de aquella fecha ese dejo de añoranza por los viejos tiempos que se percibe en algunos, confundiendo el respeto con la nostalgia, y peregrinamente suponiendo que ahí siguen ancladas las bases y respuestas para un proyecto político futuro.
No volverá, y sinceramente espero que no vuelva, esa épica que significó arriesgar la vida por la defensa de los derechos y la libertad, o el desafío de tener que reconstruir un país quebrado en su alma; al que no solo hubo que devolverle la esperanza, sino también el pan y su dignidad. A todos quienes hicieron eso posible, quiero una vez más darles las gracias. Pero junto con reconocerlos y reivindicar lo que hicieron, que me llena de profundo orgullo, quiero también decirles que esa época se acabó, y que su mirada sobre lo que Chile es hoy y necesita ahora es igualmente distante y lejana a la vigencia política que para muchos tiene el 5 de octubre de 1988.     La Tercera

En esta manipulación de la historia se ha incorporado el Presidente de la República, que desde los salones del gobierno ha realzado el buen nombre y conducta de los perseguidos y de sus perseguidores, de víctimas y victimarios; de ese modo, valoró sin sentido del ridículo a la Concertación por el NO, la coalición que logró vencer y al dictador que tuvo que reconocer la derrota.

Este deseo de querer situarse por encima de los protagonistas, como supuesto bonachón padre de familia, ha caracterizado a ciertos gobernantes populistas, o muy astutos o muy pretensiosos, que tienen la idea de estar por encima del bien y el mal.

En su análisis de la situación en Francia, a mediados del siglo XIX, Carlos Marx, en el texto titulado: “El XVIII brumario de Luis Bonaparte”, abordó esta singular conducta denominándola “bonapartismo”, se trata del deseo del gobernante que todas las clases y vertientes sociales, aún enemigas entre sí le apoyen, incluso cuando sus intereses son totalmente contradictorios y las propias decisiones de la autoridad les aplasten. Es el exceso del monarca, que pretende congregar en él la voluntad de los demás.

Acá en democracia, hay un caso similar, nada más opuesto que los torturados frente a los torturadores, no hay antagonismo mayor que la libertad versus la opresión, pero en un sorprendente ilusionismo, el gobernante aparece magnánimo y aplaude las dos opciones incompatibles al mismo tiempo. En tal caso, si resulta el artilugio sólo puede haber un ganador: él mismo.

A las fuerzas políticas y sociales que con gran esfuerzo y a un alto costo humano lucharon y derrotaron la dictadura, les resulta inaceptable tan evidente intento de manipular la situación producida, es un agravio para obtener una efímera aunque codiciada popularidad, encubriendo lo que hizo Pinochet durante años, en especial, esa noche del 5 de octubre para desconocer el veredicto de la ciudadanía, imponerse por la fuerza a la voluntad popular y perpetuarse.

Piñera tiene a favor haber respaldado el NO, lo hizo en un momento clave perteneciendo a un acomodado círculo tecnocrático en que no era fácil hacerlo, por tanto, no tiene que intentar trucos de equilibrismo donde estos no pueden hacerse o resultan inaceptables.

En todo caso, que hoy todas las fuerzas se consideren democráticas, que las voces pinochetistas sean acalladas como ridículas o fuera de lugar, y que el terrorismo de Estado de la dictadura repugna a la conciencia moral de la nación chilena, viene a ser la mayor victoria del NO y de todos y todas quienes, desde el 11 de septiembre del 73, lucharon por la libertad de Chile.                                                                                 Cooperativa.cl

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