Síntesis semanal No. 518 Lunes 23 a martes 31 de mayo 2011

domingo, 30 de septiembre de 2018


NUBE TOXICA SOBRE QUINTERO

Enap Refinería estima en US$ 200 millones su inversión para cumplir con el futuro Plan de Descontaminación:
El fantasma de las paralizaciones en Quintero obliga a calcular costos y tomar resguardos extras a las empresas de la zona  

El tabaquismo es la causa principal, pero un estudio llama a atender otras más rezagadas:
Contaminación del aire y arsénico en el agua elevan el riesgo de cáncer de pulmón en Chile 
   El Mercurio

PRESIDENTE SEBASTIAN PIÑERA
La Tercera
 PRESUPUESTO


       5 DE OCTUBRE – PREPARATIVOS PARA CELEBRAR 30 AÑOS



En conversación con "El Mercurio": Tres protagonistas del NO desclasifican pasajes ocultos del plebiscito del 88  - Ricardo Lagos, Andrés Zaldivar y Genaro Arriagada -   El Mercurio


Autores de La Historia Oculta del Régimen Militar

5 de octubre ®  - Silvia Eyzaguirre
¿Por qué a la izquierda le molesta que la derecha también quiera conmemorar el resultado del plebiscito del 5 de octubre? La hegemonía respecto del valor de la democracia, al menos en lo que respecta a Chile y nuestra reciente historia, es un triunfo político y cultural de la izquierda. De ahí lo curioso que resulta que sea precisamente a la izquierda que le moleste esta transformación de la derecha. Por supuesto, es más fácil y políticamente más rentable oponerse a grupos fascistas o antidemocráticos, pero nadie que sea justo puede acusar al gobierno y, en general, a la derecha chilena actual de fascista o antidemocrática, y esto es bueno para Chile.
El 5 de octubre debería ser una fecha de celebración nacional, pues ese día el pueblo chileno decidió a través de una elección transitar hacia la democracia. Es verdad que en aquel entonces un 44% de los votantes prefirió mantener la dictadura con Pinochet a la cabeza. También es verdad que muchas de las personas que hoy están en el gobierno, en los partidos políticos de la derecha y en el Parlamento votaron por el Sí. Sin embargo, ¿no tienen esas personas derecho a cambiar de opinión? ¿No es legítimo que después de 30 años, quienes votaron por el Sí hoy reconozcan que se equivocaron y que la opción del No fue la mejor opción para Chile? ¿Por qué algunos creen tener un estándar moral superior que censuran la celebración de los conversos?       La Tercera
MODIFICACION TRIBUTARIA

Bancada regionalista está por discutir las rentas regionales en el marco de la modernización tributaria
Proyecto de rentas regionales: la jugada de Hacienda que podría destrabar reforma tributaria en el Congreso        El Mercurio

IGLESIA CATOLICA

Lobos y ovejas  - Daniel Matamala
Treinta años después de las primeras denuncias, el protegido de Matte ha sido expulsado del sacerdocio por Jorge Bergoglio. Fue necesario un dominó improbable de acontecimientos (el crucial, la desastrosa visita del Papa a Chile) para que un depredador sexual en serie pudiera al fin ser despojado de su traje de pastor.
Castidad, poderes divinos, obediencia ciega, jerarquía absoluta. Reglas que no encajan en una sociedad moderna. Como muestra cualquier encuesta, cualquier parroquia y cualquier seminario, la deserción de las “ovejas” es masiva. Es que el disfraz de pastor cayó, dejando a los lobos al descubierto. La Tercera

AGENDA DE GÉNERO - ACUSACIONES DE ABUSO SEXUAL Y OTROS TEMAS


NUEVA MAYORIA


LA DC

Las reflexiones del exministro
Los documentos que guarda la hija de Edgardo Boeninger     El Mercurio


EL PC


LEY IDENTIDAD DE GENERO
                                                                                           La Tercera
RELACIONES CON BOLIVIA – LA HAYA
Última medición nacional UC - GfK Adimark
Encuesta Bicentenario: 70% sostiene que Chile no está obligado a negociar con Bolivia

Los análisis que hacen en Cancillería: La estrecha relación de la política interna boliviana y la demanda                                                                        El Mercurio



En la previa - Jorge Navarrete
Confieso que estoy más bien pesimista respecto de su pronunciamiento. Porque incluso si la Corte determina que Chile tiene la obligación de negociar, y eso no necesariamente resulta vinculante para un resultado específico, será definitivamente leído como una derrota para nosotros.
Por el momento, digno es destacar, contra todo pronóstico previo, la conducta republica de los partidos políticos en Chile y muy especialmente del Frente Amplio. Tomando en consideración el debate por el cual ellos atraviesan, incluso con posiciones internas a favor de conceder una salida al mar a Bolivia, su declaración pública y posterior visita conjunta a La Moneda fueron una demostración de responsabilidad y alturas de miras que siempre debe destacarse, como también felicitar a quienes por aquello trabajaron. Me imagino que no fue fácil, como tampoco lo es la posición que Chile debe tener frente a otros temas de nuestra América Latina.   La Tercera

FRAUDE EN CARABINEROS

                                                           La Tercera


  ------------OTROS TEMAS -------------

CULTURA

Crítica de Arte Museo Nacional de Bellas Artes
Venturelli y Errázuriz

"Rostros y lugares", de Agnès Varda: Vieja sin fin

NUEVO LIBRO Segunda Guerra Mundial: Antony Beevor: "La guerra del futuro será urbana, y será increíblemente espantosa"

Entrevista Testimonio de época
Zadie Smith: "El mundo ha cambiado"

ENTREVISTA Por primera vez en Chile, uno de los creadores del arte povera:
Michelangelo Pistoletto: "En los espejos todos estamos presentes"       El Mercurio


      OBITUARIO

El destacado periodista, de 72 años, falleció la mañana de este sábado, según las primeras informaciones, tras atorarse mientras desayunaba. Esto le habría causado un paro cardiorrespiratorio.
La Tercera

INTERNACIONAL

Régimen de Ortega amenazó con enjuiciar a quienes convoquen a manifestaciones:
Organizaciones de DD.HH. rechazan "ilegalización" de protestas en Nicaragua

Entrevista a Andrés Oppenheimer:
"Chile es uno de los pocos países a los que les preocupa el tema de la automatización"

Nueva York: Presidente de Cuba visita la Zona Cero

Derechos humanos: Francia apoya indagar en CPI a Venezuela

Asamblea General de la ONU: Corea del Norte dice que no habrá desarme sin "confianza" de EE.UU.

El plan desafía la baja esperanza de vida de Rusia al retrasar en cinco años la edad de jubilación: La reforma de pensiones que castiga a Putin            El Mercurio

BRASIL

Según las últimas encuestas, Bolsonaro ganaría en la primera vuelta y se enfrentaría en la segunda a Fernando Haddad, segundo colocado (22 %) y sucesor de Luiz Inácio Lula da Silva como candidato por el Partido de los Trabajadores (PT) tras la inhabilitación política del expresidente.   El Mostrador

 Comicios son el próximo domingo, pero todo apunta a una reñida segunda vuelta:
El futuro económico que se juega Brasil en unas inciertas elecciones presidenciales y que tienen a Latinoamérica en vilo   El Mercurio

ESTADOS UNIDOS

EE.UU.: 201% aumentaron las llamadas a líneas sobre agresiones sexuales en EE.UU., tras la audiencia de confirmación del nominado a la Corte Suprema, Brett Kavanaugh, según la Red Nacional contra la Violación, el Abuso e Incesto. El jueves, Christine Blasey Ford, ex compañera de colegio del actual juez, dio su testimonio, acusando que él intentó violarla en 1982.                 El Mercurio

OPINION Y EDITORIALES (una selección – fragmentos)

1879 -   Ascanio Cavallo
El Presidente Evo Morales, cultor eminente de la tradición de renegar de sus antecesores, se encuentra en la doble encrucijada de presentar el resultado de La Haya como un triunfo y, más tarde, en nombre de él, pedirle a su pueblo que se olvide del referendo que le prohibió repostular a la Presidencia. Morales se ha mostrado que es más astuto que todos sus opositores. Si es obvio que no podía adivinar la fecha del fallo, también lo es que ya lo puede utilizar sin que ninguno de sus adversarios lo pueda contrapesar.
A diferencia del 2013, cuando presentó la demanda, Morales tiene algunas mejores razones para tomar en serio su relación con su propio pueblo. En aquel año campeaba la idea de un “socialismo del siglo XXI” que, sin ofrecer nada nuevo, tenía, gracias al petróleo venezolano, el dinero que nunca tuvo en el siglo XX. Cinco años después ya no quedan sino los escombros, en Caracas, en Managua y en algún otro rincón perdido. Queda, en realidad, sólo Morales.
Quizás La Haya le ofrezca la posibilidad de moderar sus apetitos, reubicar su propia figura en la historia de Bolivia y respetarse como jefe de un Estado. Nunca se sabe por dónde vienen las oportunidades.   La Tercera

La despolitización del No  -  Carlos Peña
El próximo viernes se cumple otro aniversario del triunfo del No. Y como suele ocurrir con los acontecimientos que la pátina del tiempo borronea poco a poco, lo que ocurrió ese día, o más bien lo que allí culminó, arriesga desfigurarse. Un buen ejemplo -elocuente por lo involuntario- lo proporcionó el día viernes Hernán Larraín, ministro de Justicia, en una entrevista radial con Iván Valenzuela.
Larraín dijo que había votado Sí; pero, agregó, no lo hizo propiamente por delectación con la dictadura o apego al dictador, sino porque temía el desgobierno, el desorden. Lo suyo habría sido, pues, un voto racional, una deliberación en torno a la gobernabilidad, no una adhesión al quehacer del régimen, sino el resultado de un cálculo estrictamente racional a favor del orden político. Por supuesto no corresponde dudar de la sinceridad de esas declaraciones (quien haya leído La novela familiar del neurótico, de Freud, sabe que las distorsiones de la memoria suelen ser sinceras, pero aun sinceras son falsas).

Porque lo que aquel 5 de octubre estaba en juego (y estaba en juego en la subjetividad de los actores, no solo a nivel de los hechos objetivos) no era la gobernabilidad, sino el juicio acerca de una dictadura que había durado década y media, tapizada de violaciones a los derechos humanos, y se trataba entonces de decidir si acaso el dictador debía o no continuar por otros ocho años. El plebiscito del 5 de octubre no fue, entonces, la decisión acerca de un nuevo régimen político, una mirada acerca del futuro, sino que un juicio político acerca del pasado. Quienes votaron que Sí, incluido el actual ministro de Justicia, miraron hacia atrás -vieron las torturas, las desapariciones, los abusos sangrientos y no las consideraron demasiado graves como para decir que No-. Por el contrario, con fervor de cruzados apoyaron para que siguiera a cargo de la nave del Estado el mismo sujeto que las había cometido.
Pero todo eso hoy tiende a camuflarse en las nubes de los días y del tiempo, transformando la decisión de entonces votar Sí en un acto de mera racionalidad, un simple cálculo de futuro, una decisión acerca del régimen político, un acto, en suma, carente de todo contenido moral y político.
Así, hoy día parece estar ocurriendo algo peor que el olvido: el acontecimiento de ese día, o los acontecimientos que ese día culminaron o comenzaron a culminar, se está desproveyendo del significado que entonces tuvo, del sentido dramático que lo envolvió. Porque ahora resulta que haber apoyado el Sí carece de todo componente o responsabilidad moral (la responsabilidad moral de haber apoyado a sabiendas a un dictador que violó gravemente los derechos humanos) y haber votado que Sí, haber abogado porque siguiera el dictador, como si la suma de desapariciones y torturas careciera de importancia, se presenta simplemente como un acto racional acerca de la mejor forma de gobernabilidad.
¿No será forzar demasiado la memoria, estirar demasiado el olvido?
Lo que está ocurriendo hoy en el espacio público es lo que pudiera llamarse la despolitización del No, consistente en desproveer a ese día de sus dimensiones agonales, conflictivas, de la responsabilidad que en ese momento cada uno o cada una tomó sobre sí, para transformarlo en un acto de racionalidad desprovisto de cualquier connotación moral.
La prueba acerca de ese esfuerzo de despolitización del 5 de octubre se vivirá este miércoles, cuando el Presidente Piñera lo conmemore. Es probable que entonces, olvidando a los cómplices pasivos, presente ese día como el inicio del reencuentro democrático, el inicio de la política de los acuerdos y el día en que Chile renunció a la violencia, etcétera. Un discurso de esa índole será la culminación de este esfuerzo despolitizador que está indudablemente en marcha, en parte, como una forma de eludir una memoria vergonzante y en parte, como un esfuerzo por evitar las divisiones en el bloque gubernamental.
Pero -se dirá- ¿acaso no es mejor limar poco a poco el componente agonal de ese día y evitar echar sal en las heridas del recuerdo?
No, no lo es.
Porque como cada uno, también el ministro Hernán Larraín es un testigo insobornable de sí mismo, nada se saca con presentar el día 5 de octubre como un día en que cualquier decisión resultaba legítima, y como si quienes votaron Sí no hubieran decidido, como lo hicieron al marcar la papeleta, condonar crímenes que su memoria hoy día, avergonzada de sí misma, se esmera por mantener en las brumas del olvido, y ello no porque los dirigentes del Sí hubieran cometido esos crímenes, sino por algo peor: porque al promover el Sí decidieron cohonestarlo. Y como cada uno sabe quién es quién, hacer como si no se supiera transforma al presente en un baile de máscaras, de gente sin pasado y sin memoria o, lo que es casi peor, de gente que puede editar la memoria al compás de la conveniencia de los días.
¿Acaso no se puede cambiar? -se dirá-. Sí, por supuesto. Pero lo que no se puede hacer es falsificarse a sí mismo. Los chilenos y chilenas tuvieron, ese 5 de octubre, la experiencia, pero han perdido su sentido. Es hora de recuperar el sentido de ese día para así restaurar totalmente la experiencia.   El Mercurio

 Dos recuerdos son imborrables en lo personal.Uno es el sufrimiento con que los pacientes llegaban hasta los hospitales con una bala en la nuca, bajo la presión de las autoridades  para cambiar los diagnósticos.  El otro es cuando en Concepción se inmoló  Sebastián Acevedo y llegó a la URGENCIA del Hospital pidiéndonos a gritos que lo llenásemos de morfina porque el calor era insoportable y estaba negro como un carbón.  Aún ahora  se aprieta el corazón al recordar su sufrimiento.
Otro recuerdo es la guerrilla política que no pudimos resolver y que hubiese evitado tanto dolor porque primó el maniqueísmo: los buenos aquí y los malos allá, era la consiga de todos los referentes políticos.
Mientras escribo estas líneas me recriminan que vuelva a  recordar aquellos días. No es un retrotraer lo doloroso ni un masoquismo, sino son otras razones. 
La primera  es que veo nuevamente un lenguaje duro, violento, tramposo como en esos años. 
La segunda, a pesar de los ejemplos en contrario, es el afán de aislarnos como Democracia Cristiana porque no queremos ser progresistas junto a otros, sino solos aunque hayamos perdido siempre en esa postura.  
La tercera es que ¡otra vez! Llaman a segregar o no contaminarse  porque alguna vez fuimos adversarios históricos y otros se equivocaron en enfrentar el dilema político.
¡Quouske tandem Catilina abutere patientia nostra! ¿De nuevo lo mismo? Venga de donde venga voy a respaldar las posiciones porque eso sería hacer realidad la frase ya conocida: los pueblos que olvidan su historia vuelven a repetirla.
Por último una muy triste calificación soterrada para con los que buscamos la unidad del mundo progresista. ¿Creen acaso quienes nos tratan de ignorante que no sabemos que detrás de estas negativas está el afán de una alianza con la derecha a corto o a largo plazo, desde fuera o dentro de nuestro Partido?  La Política es valiosa y hermosa.  Digna y ejemplar, es la voz del propio Papa, pero también tiene sombras. 
No hay en estas líneas ni molestias ni rupturismo o desobediencia  a ninguna autoridad.  He intentado hablar varias veces con el sector de mayoría de la Mesa Directiva  en su círculo más cercano y no lo he logrado. 
Si no hay respuesta, haré lo de siempre, obedecer cuando los acuerdos son oficiales  y escribir mi opinión dentro de lo que aceptamos como disciplina consensuada  y señalar que no entendernos en el mundo Progresista es también responsabilidad de todos los referentes que la componen. 
Nota de la Edición. (1) Cicerón ¿Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia? (latín).                                                Cooperativa.cl


En la noche del 5 de Octubre, RN reconoció la victoria del NO, mientras Pinochet quería imponer el Estado de sitio y desde La Moneda convocó con ese objetivo a los Comandantes en Jefe sin conseguirlo, en esas horas decisivas y dramáticas, la UDI guardó silencio a la espera de la decisión del dictador, tras el ministro Sergio Fernández, paladín del continuismo pinochetista.
A ellos se suma el Jefe del gabinete del Presidente, Cristian Larroulet y el ministro de Justicia, Hernán Larraín, que ha salido a la palestra con una tesis que quiere cambiar la historia de forma definitiva, dice que votó por el SÍ a Pinochet y agrega “el hito histórico es que se terminaba un régimen y empezaba otro”, simulando que el dilema entre dictadura y democracia no existía.
Luego de 30 años se pretende camuflar el respaldo de la derecha que usufructuaba el poder en 1988 a Pinochet, incluso cuando el dictador arriesgó la estabilidad del país y la vida de innumerables personas inocentes al retardar la entrega de los cómputos y no abandonar la opción de emplear el siniestro dispositivo de intervención militar que tenía acantonado en las unidades castrenses de la zona oriente de Santiago.

Hay que tener un descaro demasiado grande para intentar desfigurar los hechos de esa manera. El significado del triunfo del NO radica precisamente en que derrotó el intento de Pinochet de perpetuarse y en quebrar su resistencia ante la necesidad histórica del país de retornar al régimen democrático. 
Ese logro radica en su profunda y potente fuerza social, una movilización sin precedentes que echó por tierra los planes del régimen, así como levantó una organización en todo Chile que anuló los esfuerzos de los alcaldes designados y otras autoridades pinochetistas de manipular los comicios o de intentar un fraude a la hora de entregar los resultados definitivos.
El 5 de Octubre de 1988 se constituyó en un escenario político e institucional en que la nación chilena restableció su derecho a la autodeterminación y la libertad de elegir sus gobernantes, de triunfar Pinochet con el SI el resultado era su perpetuación definitiva.
No cambiemos la historia, por una vez, la derecha podría reconocer lo que hasta ahora niega, que estuvo con Pinochet hasta el final y que la restauración de la democracia se debe a la lucha indoblegable del pueblo de Chile, de sus ciudadanos honestos de todo el espectro y de los partidos populares de centro e izquierda que dieron la sangre de sus mejores militantes para conseguirlo.                               Cooperativa.cl

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