Síntesis semanal No. 518 Lunes 23 a martes 31 de mayo 2011

domingo, 20 de mayo de 2018


VISITA DE OBISPOS A PAPA FRANCISCO - CONSECUENCIAS

| Apuntan a una eventual "negligencia por cargo" del obispo Alejandro Goic, quien admitió estar al tanto de las denuncias. Además plantean reformar los procedimientos canónicos.




Entretelones de la semana en que los prelados pusieron sus cargos a disposición:
La bitácora de los encuentros del Papa con los obispos chilenos     El Mercurio


AGENDA FEMENINA: ACUSACIONES DE ABUSO SEXUAL Y OTROS ASPECTOS



Organizaron seminario sobre políticas públicas
Mujeres RN liderarán jornada feminista con ministras Pérez y Plá    El Mercurio

LEY IDENTIDAD DE GENERO

LITIO

Detrás de todo está la carrera mundial por liderar la electromovilidad
Impuestos, el poder en SQM, y el debate por la concentración del mercado mundial del litio: las claves tras la llegada de Tianqi                            El Mercurio
                                                                                         Pulso.cl





PRESIDENTE SEBASTIAN PIÑERA



Hoy se realizan los comicios presidenciales en Venezuela
Piñera: "Cómo puede Maduro tener tanta sed y ambición de poder"  El Mercurio


GOBIERNO

Ministro del Interior, Andrés Chadwick: "La misión a cumplir es más importante a la situación de un pariente o un amigo"

Cuenta Pública : "El sello social es el corazón del Gobierno"         El Mercurio

NUEVA MAYORIA

Pocos en la otrora Nueva Mayoría dudan de que la ex vocera de gobierno Paula Narváez participará activamente en la fundación que durante las próximas semanas espera lanzar la ex Presidenta Michelle Bachelet. Lo que hasta ahora no estaba del todo claro era que a esa labor se sumarán otros integrantes del gabinete, como ocurre con el ex ministro de la Secretaría General de la Presidencia Gabriel de la Fuente.
El ex secretario de Estado actualmente se encuentra trabajando junto a la bancada de diputados del Partido Socialista, un trabajo que, según dicen en su círculo, compatibilizará con la colaboración en la nueva plataforma de la ex Mandataria. Y si bien la intención es establecer un directorio protagonizado por figuras de recambio de la centroizquierda, principalmente jóvenes, en el bacheletismo se da como un hecho que el ex ministro De la Fuente formará parte de una serie de grupos de trabajo que la fundación espera establecer durante los próximos días.
La labor de búsqueda de nombres ha sido liderada por su ex jefa de gabinete Ana Lya Uriarte, quien ha asumido el rol de coordinación de la fundación. El miércoles pasado, de hecho, concurrió a la casa de Calle del Inca, en Las Condes, para participar de un reunión junto a los demás funcionarios vinculados al nuevo proyecto de la ex Jefa de Estado.
Los preparativos de los integrantes de la fundación se replican en el espacio físico que la acogerá. En la sede, si bien ya hay gente que concurre de manera diaria, aún es posible ver objetos en cajas que todavía no terminan de distribuirse en los dos pisos con los que cuenta el inmueble. Eso sí, ya se instaló una recepción y un salón principal en el primer piso, que puede servir para la realización de reuniones (ver fotografías).
Otra ex autoridad que colabora activamente con Bachelet es la ex ministra Helia Molina, quien pese a no tener un rol específico en la fundación ha asesorado a la ex Presidenta en materias de salud. Esto, considerando el cargo que asumirá Bachelet en la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Biografía
Fue la propia ex Presidenta quien, en una entrevista televisiva realizada pocos días antes de abandonar La Moneda, anunciara que entre sus planes está la elaboración de un texto biográfico que podría recoger tanto de sus dos pasos por La Moneda como de su vida personal.
Si bien en su entorno apuntan a que aún no se ha comenzado el trabajo concreto vinculado a esta iniciativa, el círculo de la ex Mandataria ya habría sostenido conversaciones con la editorial Penguin Random House para que se haga cargo de la edición del texto. Incluso, se asegura que el trato con quienes publicaron la biografía del también ex Presidente Ricardo Lagos -"Mi vida. De la infancia a la lucha contra la dictadura"- ya estaría cercano a cerrarse, y lo más probable es que se opte por dicha editorial.
En medio de sus giras internacionales y la preparación de su fundación, en algunos partidos de la oposición ha surgido interés por no perder el vínculo con la ex Mandataria. Así, por ejemplo, los senadores PPD ya definieron que le solicitarán una audiencia para tratar materias de índole política y legislativa, especialmente ligadas a las reformas impulsadas en su administración. Eso sí, en su partido, el PS, hasta ahora no tienen presupuestado ningún encuentro formal con la ex Mandataria.    El Mercurio

LA DC

Dilema cruzó decisiones como apoyar acuerdo por mesa de la Cámara o rechazar acusación constitucional
La encrucijada de los diputados DC: actuar unidos o caer en la irrelevancia  El Mercurio
Ha ingresado 54 indicaciones: 

CHILE VAMOS Y OTRAS COLECTIVIDADES DE DERECHA
Paulina Núñez valoró cómo el Gobierno ha llevado a cabo la política migratoria. Sin embargo, manifestó que desde la falange han destruido estas acciones bajo el eslogan de "oposición constructiva".      Emol
El senador RN comentó cómo ha visto a su par en el Congreso. "Cuando una persona pone el pecho para enfrentar una presidencial, lo mínimo es que lo cuiden", sostuvo.  Emol



FRENTE AMPLIO

Diputado Renato Garín (RD):  "Al Frente Amplio le falta una tesis política que conduzca la estrategia legislativa y fiscalizadora"  El Mercurio

Frente en reestructuración                   La Tercera

POLITICA – Otros partidos, personalidades, perspectivas


INMIGRACION


SITUACION EN LA ARAUCANIA




  ------------OTROS TEMAS -------------

CULTURA

Álvaro de la Barra, director de “Venían a buscarme”: “Es un road movie, íntimo, para reconstruir mi identidad”  - En el conmovedor documental "Venían a buscarme", el director y productor de Ávila Films, Álvaro de la Barra, reconstruye la historia de sus padres, ex miembros del MIR asesinados durante una emboscada militar y, a través de ellos, también su propia identidad. Es un ejercicio valiente que alimenta uno de los documentales más aplaudidos del último tiempo.           El Mostrador

MEMORIA ICONOGRÁFICA Grandes obras de pintores viajeros y chilenos: La Armada y su épica en la pintura

Blanco Encalada y Lord Cochrane Los padres de la Armada de Chile: El accidentado nacimiento de la Armada Chilena

Crítica de Arte Galerías AMS Marlborough, XS y La Sala: La feliz ausencia de color

Entrevista Las fuentes clásicas del machismo: Mary Beard: "La 'Odisea' nos dio un modelo para silenciar la voz de las mujeres"

Entrevista Una conciencia crítica: Leonardo Padura: "Soy un cronista de la vida cubana"

"Indios verdes" Su novela más reciente: Emilio Gordillo: "De México me gusta su diversidad"

UN RECORRIDO Las huellas de Teresa de Ávila en Chile
Desde 1690 hasta hoy: la ruta del silencio                                  El Mercurio

DERECHOS HUMANOS


El ministro en visita extra ordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza Espinosa, condenó a cuatro miembros del Ejército en retiro por su responsabilidad en 14 casos de secuestros y homicidios calificados, cometidos entre septiembre y octubre de 1973, en Barrancas, actual comuna de Pudahuel.
El Clarin.cl

DIVERSIDAD SEXUAL


ECONOMIA


EDUCACION

La evaluación arrojó que desde el 2010 se produjo un estancamiento en los resultados
A 30 años del Simce: Educación 2020 valora la medición, pero critica que no se usó para mejorar los aprendizajes       El Mercurio

MEDIOS DE COMUNICACION

Reservada reunión
TVN: Gobierno busca acuerdo con Montes y Pizarro         El Mercurio





      OBITUARIO


INTERNACIONAL



ESTADOS UNIDOS


VENEZUELA


OPINION Y EDITORIALES (una selección – fragmentos)

Una  Iglesia profética, como fue la que encaró las violaciones de los derechos humanos, y no como la que vino después, la de la jerarquía que “dejó de mirar y señalar al Señor para mirarse y ocuparse de sí misma”. Surge una pregunta inquietante, ¿estarán capacitados los obispos que queden para emprender una conversión de esta magnitud?
¿Hay sacerdotes que puedan ser nombrados para reemplazar a los que se van que cumplan con estas condiciones? 
El Papa Francisco delinea un programa y pone los fundamentos para esperar algo mejor. Por de pronto, recuerda que Dios actúa en el santo pueblo de Dios y que en este pueblo hay una fe y una energía extraordinaria.
Si los futuros obispos no se nutren y aprenden del pueblo de Dios en quien reside la fe de la  Iglesia, creo yo, volveremos a lo mismo.
Urge, por tanto, dar participación a los fieles en la organización de su  Iglesia. Lo dice Francisco con estas palabras: “Permítanme la insistencia, urge generar dinámicas eclesiales capaces de promover la participación y misión compartida de todos los integrantes de la comunidad eclesial”, dejando de lado los elitismos. ¿Participarán en alguna instancia los laicos en la elección de los próximos obispos? 
Es la hora de los laicos. Esperamos que la nueva generación de obispos termine de “ordenar la casa” y se ponga al servicio de la  Iglesia. Lo hagan o no lo hagan, ya ahora los católicos, curas y fieles debieran asumir un rol protagónico.
Es imperioso crear algo nuevo. Se necesita una  Iglesia a modo de comunidad de comunidades.
Se necesitan comunidades de todo tipo que exijan respeto y participación, capaces de representar con respeto sus diferencias a la autoridad y de rebelarse contra los atropellos. No más abusos, este puede ser el lema. Más creatividad, más solidaridad con el prójimo, más participación de las mujeres, en una palabra, más Evangelio.           
                                                                                                   Cooperativa.cl

Fascismo – Manuel Riesco
Para quitarle el oxígeno al fascismo es urgente atender los problemas que generan la justa indignación del pueblo, que es su caldo de cultivo. Se requiere poner término a los abusos y distorsiones antes mencionados; en ello consiste, ni más ni menos, el programa liberal radical que se requiere llevar a la práctica. Son transformaciones no menores, que necesitan coaliciones muy amplias y decididas a realizarlas, como nos enseñaron los gobiernos de Frei Montalva y Allende. Al igual que entonces, son posibles de realizar si el sistema político logra canalizar constructivamente la indignación popular, que no va a amainar sino, muy por el contrario, se va a agudizar y extender como muestran las manifestaciones feministas sin precedentes de estos días, mientras los problemas mencionados no se resuelvan.
La coalición decidida a hacer esos cambios no se logrará sacando mínimo común denominador de lo que piensan las actuales direcciones de los partidos progresistas, en los cuales la influencia del lobby empresarial, las intromisiones internacionales todavía ancladas en la Guerra Fría, y los resabios aún extendidos del extremista pensamiento económico y social neoliberal, no permiten avanzar más allá del tímido programa de la candidatura, por eso mismo, derrotada en la última elección presidencial. Por el contrario, lo primero es desarrollar un profundo debate autocrítico que lleve a todas las fuerzas democráticas a la convicción de realizar los cambios que hay que hacer.
El programa liberal radical requerido puede surgir de una oposición decidida al actual gobierno, que no pretende ir más allá de los anteriores, en el mejor de los casos, sino más bien retroceder, agravando los problemas. Sin embargo, no se puede perder de vista que para enfrentar la compleja situación internacional y eventuales crisis que se puedan desatar en el País, muchas veces será imperativo poner en el centro la unidad de todos los antifascistas, estén donde estén. La actual coalición de gobierno incluye a quienes añoran el pinochetismo, pero no está controlada por estos, ni mucho menos. De hecho, su estridente campaña de provocaciones, de estos días, ostensiblemente dirigidas contra los comunistas, tiene como destinatario principal al propio gobierno.
Lo principal, sin embargo, es que la oposición se vuelque a trabajar en el seno del pueblo, mostrar cuáles son los reales problemas y cómo se pueden resolver, encabezar cada una de sus luchas en esa dirección, logrando avances día a día, de modo de no permitir que sean demagogos fascistas quienes canalicen y desvíen sus temores hacia la miserable agresión a los más débiles, en su propio seno.
Se equivocan, medio a medio, quienes imaginan un camino protegido de poderosos padrinos como el que tuvieron antes, para impulsar un rebrote fascista en Chile. La situación internacional ha cambiado y la Guerra Fría tendrá que dar paso, tarde o temprano, a la conformación de un gran frente antifascista, a nivel internacional. El pueblo y las fuerzas democráticas chilenas, por su parte, perdieron la ingenuidad tras el Golpe y adquirieron toda la experiencia necesaria en la lucha contra la Dictadura. El Clarin.cl

¿Por cuántos años se le advirtió a esa élite que su obsesión con la moral sexual, su abandono de la agenda social, su ausencia en los sufrimientos populares, estaban creando un abismo bajo sus propios pies? ¿Cuántos años de sacerdotes se desperdiciaron en estas décadas de marfil? Tenía que ser la misma moralina sexual la que reventara sobre esa élite, como el monstruo de la culpa agazapado en la mala conciencia. Y cuando eso ocurrió, la institución reaccionó con un repertorio de formalidades negacionistas que no se explican más que por las personas que la dirigían en esos precisos momentos, porque la Iglesia chilena ya ha sabido de estos casos hace mucho tiempo: una congregación fue expulsada de Chile con acusaciones de pedofilia… ¡En 1905!
La carta del Papa es inequívocamente personal. Tiene su estilo, su enfoque, incluso sus giros dialectales. Es la carta de un Papa que conoce de cerca la historia de la Iglesia chilena y que siente la autoridad para recordársela a unos obispos (no todos, por supuesto: no todos) que parecen haberla olvidado. Su segunda parte, que lleva por subtítulo la segunda parte de la invocación del apóstol Juan –“y que yo disminuya”- se detiene en una interpretación de la evolución que llevó a la Iglesia chilena “a ocuparse de sí misma”, centrada en la “psicología de la élite”. Ocupa las notas de pie de página para reseñar ciertos elementos del informe Scicluna que le produjeron “perplejidad y vergüenza”. Y deja ver, sin disimulo, el enojo de quien se siente traicionado por la información que recibió y en la que fundó sus opiniones previas.
En una desgraciada coincidencia, el cardenal emérito Francisco Javier Errázuriz entregó en las horas previas al encuentro con el Papa un informe sobre las gestiones que hizo en el caso Karadima. La desgracia consiste en que su texto coincide paso por paso con lo que Francisco llama “la tentación de salvarnos a nosotros mismos”: el cardenal asume como única falta no haber atendido personalmente a los denunciantes. Por insistir en esta línea de defensa, Errázuriz se ha convertido en la representación de la Iglesia de élite, autoritaria y procedimentalista, el pastor que desatiende a sus ovejas y que, en el caso Karadima, es al menos culpable por omisión. El cardenal Ezzati queda ahora, en la hora de su retiro, como el prelado que nunca pudo liberarse de la sombra de su antecesor.
Muchos de los laicos que se embarcaron en la tarea de exigir justicia están ahora a la espera de las decisiones siguientes, todavía con alguna carga de escepticismo. Para ellos, el camino ha sido exageradamente largo y en cada momento han visto o creído ver la tentación de la institución de evitar las sanciones verdaderas. Todo indica que esta vez no es posible.         La Tercera

 Los ejes del debate – Héctor Soto

Ahora -en el mundo, también en Chile- sale a la luz otra desigualdad, quizás mucho más profunda, casi atávica y bastante más transversal, que está asociada al machismo. Se diría que es el segundo aire del feminismo de los años 60 y 70, que tocó entonces básicamente a los sectores más ilustrados. Ahora el fenómeno es más amplio que eso y la rapidez con que se ha extendido el movimiento, no solo en Chile, sino en el mundo, indica que responde a una demanda que acumula décadas, en realidad siglos, de heridas y humillaciones compartidas, de descontento y frustración. Las mujeres están diciendo basta. Basta de inseguridad y de sentirse permanentemente expuestas a conductas sexualmente depredadoras. Dicen que no más acosos ni abusos. Dicen que basta de asimetrías de poder. La guerra de los sexos no era tal; era una carnicería. Se trata de un movimiento que exige harto más que protocolos efectivos para canalizar denuncias, entre otras razones porque imagina un mundo donde las relaciones entre los géneros tendrán que redefinirse a partir del respeto y la paridad, con los incentivos, pero también con los problemas que plantea la banalización del sexo en la actualidad. Lo que vaya a salir de ahí no lo conocemos. Las mujeres no solo están combatiendo contra las manifestaciones más brutales y silvestres del machismo. También, para llegar hasta el fondo, ellas mismas tendrán que irse liberando de sus propios cepos, heredados e impuestos. Esta variable, entre otras cosas, más de algún ruido debería generar en esa industria de la seducción que, junto con ofrecer a las mujeres estrategias exitosas de supervivencia, también las coloca en lugares de sumisión.
Obviamente, estas no son discusiones académicas. Detrás de ellas hay demandas sociales más o menos sentidas, pero también luchas políticas. A veces los temas salen de agendas proselitistas y el liderazgo es fácilmente identificable. A veces son más culturales y obedecen a dinámicas de la propia base social que son difíciles de predecir. La batalla feminista actual, de liderazgos más difusos, pareciera tener este último formato, lo cual la convierte en objeto del deseo de muchos sectores políticos que quisieran capitalizarla. No es claro que lo consigan. Mientras tanto, el gobierno mira el desarrollo de los acontecimientos con nerviosismo y cautela. Sabe que por aquí cruzará la historia con mayúscula. Y debiera saber, además, que aparte de un desafío político de proporciones, aquí también hay paño para otro acuerdo nacional.

Aquí se abusa – Carlos Peña
Esa acusación contra las estructuras (que no debe impedir, por supuesto, el castigo del abuso individual) evita que se conciba a este problema como una cuestión individualizada o judicial (un problema de transgresión de la regla), e invita a transformarlo en lo que verdaderamente es: una cuestión política, un asunto de poder.
Porque ese es el problema contra el que esos miles de mujeres se rebelan y reclaman. Que en las estructuras, en las normas, en el lenguaje, en las formas admitidas de conducta, está instalada una relación entre los géneros que asigna ex ante, y en atención simplemente a la pertenencia sexual, papeles o roles subordinados a la mujer. Con el pretexto de la biología, o la voz de Dios, esgrimiendo los cromosomas o el ejemplo de María Virgen, la ciencia o la fe, según si el machismo tiene fundamento positivista o religioso, se instala en las prácticas cotidianas, esas que configuran poco a poco la identidad de cada cual, un modo de estar en el mundo que niega a la mujer la igualdad que, sin embargo, y al mismo tiempo la sociedad contemporánea esgrime para legitimarse.

Por estos días habrá protocolos para evitar el abuso, reconocimientos de la justicia de esos reclamos, esfuerzos por comprenderlos, promesas, inhibiciones, y todo esto estará, desde luego, muy bien; pero todo eso se hará, a poco andar, humo, simple sal y simple agua, si no se adoptan y convienen medidas de índole política que repartan el poder e interrumpan eso que Bourdieu llamaba la "eternización de lo arbitrario", la adscripción de papeles sociales en nombre de la naturaleza.
¿Cuáles deben ser esas medidas para interrumpir la eternización de lo arbitrario, esa forma de dominación que simula ser parte de la gran cadena del ser?
No es muy difícil identificarlas.
Ante todo, parece imprescindible algún régimen de cuotas en las instituciones, en los medios de comunicación, en el sistema educativo. Los sectores conservadores (también hay mujeres conservadoras, desde luego) suelen oponerse al sistema de cuotas con el pretexto de que ellas infantilizan a las mujeres o las estigmatizan como incapaces de alcanzar por sí mismas puestos de poder. Esa objeción desconoce que las cuotas son una medida transitoria para romper lo que podría llamarse la inercia del género, ese perjuicio casi intemporal que posterga a las mujeres. La única forma de romper esa inercia consiste en adoptar la decisión colectiva de incluir mujeres en una cierta proporción en directorios y otras similares posiciones de poder. Como la inercia es favorable al statu quo, hay que romperla mediante acciones deliberadas.
Luego de eso, es necesario adoptar medidas (en las empresas e instituciones) que distribuyan con mayor igualdad los costes de la maternidad y el cuidado de los hijos. Si la familia es un asunto que interesa por igual a hombres y mujeres, entonces no es razonable que los costes de tenerla se internalicen nada más que en la mujer. Pero eso es lo que ocurre cuando no se compensa profesionalmente el tiempo de la maternidad (y en cambio se tolera que la mujer retroceda en su carrera por el hecho de haber sido madre); cuando el trabajo flexible es, en realidad, un trabajo parcial (con remuneración también parcial), etcétera.
Hay también que atender a la interacción en el lenguaje y en la gestualidad. Este es un asunto en apariencia difícil que, puede temerse, podría amagar la libertad. Pero no es así. La dominación es también un asunto de lenguaje y gestualidad. ¿No dijo Wilde que hay seres que matan con palabras?
En fin, habría que recordar que la exhibición del cuerpo -la moda, la desnudez, el adorno- es un reclamo de autonomía, no una invitación muda a la invasión, no un permiso de interferencia a los terceros. Es lo que esas mujeres quieren decir cuando gritan ¡no es no!
Esa muchacha semidesnuda encaramada en la estatua de monseñor reclamaba igualdad, pero sobre todo hacía recordar que la dominación casi siempre comienza con el cuerpo o, si se prefiere, que la disposición del cuerpo es también una cuestión política, la huella visible de otras formas más solapadas de abuso.
Al día siguiente un grupo de otros monseñores -colegas del eternizado en la estatua sobre la que la muchacha de pechos al aire protestaba- volvía de Roma gruñendo. Envueltos en negro parecían cuervos, seres raros y ajenos a lo que esas muchachas reclamaron.

Era una metáfora de cuán ajenas están las instituciones, apenas ayer prestigiosas, a las corrientes subterráneas del Chile de hoy.      El Mercurio



Mientras los obispos insisten en ese lenguaje insulso, plagado de eufemismos y ambigüedades, el Papa se refiere a una elite mesiánica que ha pretendido ser la única y auténtica voz de Dios en la tierra.
Y como si fuera poco, y a diferencia de “errores y omisiones” que reconocen nuestros obispos, el Papa denuncia que en este proceso se destruyeron pruebas.
Tercero, porque esto no acaba aquí. La desaparición y ocultamiento de documentos y testimonios que acreditaban la ocurrencia de estos abusos, no solo es una conducta mafiosa y deleznable, sino que además configura el delito de encubrimiento; lo cual -tratándose de una acción colectiva y organizada- constituye adicionalmente una asociación ilícita para delinquir al interior de la jerarquía de la Iglesia Católica. Entonces, poco y nada contribuyen las renuncias colectivas al esclarecimiento de los hechos, la reparación de las víctimas y el castigo para los culpables.
Por último, porque por el propio bien de la Iglesia Católica, y especialmente por todos esos hombres y mujeres de buena voluntad que la componen y sostienen, es de suma importancia que este momento de dolor y de esperanza se funde sobre la verdad. Esa misma verdad que por 21 siglos ha iluminado la fe de los creyentes y que, según palabras del propio Jesucristo, solo ella nos hará libres.   La Tercera

La reacción Jacobina   - Cristóbal Bellolio
The Clinic

 El nuevo gobierno debe tenerlo claro: la crispación, el uso y abuso de las herramientas de fiscalización, el ánimo de boicot, el aplauso entusiasta a todas las causas que emerjan de “la calle”, van a volver a ser la tónica de esta administración, como lo fueron del primer gobierno de Sebastián Piñera.    La Tercera

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